Dicere non possum

¡Dicere non possum, dicere non licet. Dicere nefastum, Oedipus, non possum. Dicere ne cogas. Cave ne dicam. Clarissime Oedipus. Tacere fas!

Estas palabras las dijo el adivino Tiresias (Deyan Balev) en la sala “Palmireno” del tercer piso de la facultad de Geografía e historia de Valencia este pasado fin de semana. Y resultaron ser como el maravilloso sonido de un sueño. Como un bonito anhelo.

Sófocles, el heleno, estaba allí. Y el latín, al que todos deberíamos volver, también. Y un nutrido puñado de amantes de las lenguas clásicas, con ojos ilusionados, siguieron con toda atención a los chicos y a sus personajes de “palabras raras”.

Siete chicos, estudiantes búlgaros de diecisiete y dieciocho años, traídos por subdirector de la asociación Iveco, en colaboración con la asociación Prosopon, Iván Dragoev, desde el Liceo Nacional de Lenguas y Culturas Antiguas, “Constantin Cyrilo Filósofo. (NGDEK), interpretaron, en latín, una versión de la tragedia “Edipo rey”.

La lengua de Virgilio, de Marco Tulio Quíquero, de Séneca, se oyó en la sala y más de uno sintió deseos de que las voces de aquellos chicos, de aquellos estudiantes búlgaros se convirtieran en bombas sonoras de racimo (esas que dicen que se multiplican y multiplican en el espacio causando estragos), y se extendieran por ministerios, partidos políticos, y universidades, para que el sentido común y la cultura verdadera volviera al lugar que siempre debió ocupar y de la que ningún sistema educativo, por moderno y tecnológico que fuera, la debió nunca quitar.

Yordan Tzanov le dio voz a Edipo: “…taciturnitas t’accusat: Tu peremptor, tu peremptor! (Tu silencio te acusa, tu eres el asesino). Pareciera como si nos dijera: no te quedes en silencio, reclama el idioma heleno, reclama el idioma de Roma, y si no, apréndelo tu, apréndelo tú. El griego, el latín. ¡Apréndelo tu!

Hristina Neitcheva, dio vida a Yocasta, la mujer del rey Layo: “… Nonn erusbescite, reges, clamare, ululare in aegra urbe domesticis altercationisbus?. Reges, nonn erubescite altercationibus, reges coram ómnibus clamare?.

¡Dejad de gritar en la ciudad enferma! Ese contexto de “peste social” en la que nos hemos instalado gustosamente, es la que hace que… no la peste como en la antigua ciudad de Tebas; sino la ordinariez, la incultura y la ausencia de toda exigencia en valores humanos, se implanten a través de los medios de comunicación, los programas educativos y la política en general, en el alma de pueblos enteros, pretendidamente modernos y desarrollados.

Damian Mihailov es Creonte, el cuñado de Yocasta: “…Respondit deus: Laium ulciscis, scelus ulcisci. “Contesta Dios, contesta dios, a tantas cosas …contestar debiera”

Victoria Rolanska, hace el coro: “… vale, creo audimus. Vale, creo, cito, cito, audituri te salutant …” y efectivamente, saludábamos, saludábamos tan buena idea. Esta versión en latín, de Edipo rey o cualquier otra de tan grande despensa la hubiéramos saludado de igual modo.

La voz del mensajero es la de Ralitza Lazarova: “Mortuus es Polybus. Senex mortuus Polybus. “El anciano Polibio ha muerto. El latín ha muerto entre nosotros. Pues que no muera. ¡Que no muera!. No estuvo muerto este pasado fin de semana. No lo estuvo. Ojalá nunca lo estuviera.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s